Lejos de la realidad y con muchas ganas de que en
Colombia se desarrolle, Finlandia cuenta con la mejor educación del mundo. Sus
resultados durante muchísimos años han arrojado solo indicies positivos en
donde muestran que con docentes altamente calificados, la educación gratuita,
el aprendizaje personalizado y el tiempo que tiene un estudiante para su
desarrollo académico, hacen ver que en el país cafetero están muy lejos de llegar
a desarrollar la educación de la manera adecuada, con el fin de formar
estudiantes altamente competitivos con miras al futuro.
Hoy en día, como lo manifiesta Jacqueline Agresott,
docente de un colegio distrital de Barranquilla, muestra la gran diferencia que
hay entre los dos países, si bien es cierto que Finlandia es un país
primermundista y Colombia tercermundista, las diferencias son abismales
partiendo de las horas de clase, los tipos de enseñanza y las formas de llevar
el mensaje a través de la neurociencia. Teniendo en cuenta que el primer
pensamiento de una directiva académica es tener a los mejores docentes en los
cursos inferiores para la mejoría del desarrollo intelectual, es sinónimo de
una enseñanza tempranera que sin duda dará los frutos esperados, caso contrario
a Colombia y sus aulas, los mejores docentes suelen estar en los últimos
cursos, decisión errónea que durante años ha permanecido.
Entrevista a Jacqueline Agresott, docente del Colegio Distrital José Martí, de Barranquilla: https://www.youtube.com/watch?v=er9wM7C5p3k&t=73s
Con todo esto que
está ocurriendo, es importante aclarar que el fin de la educación mediática
finlandesa no quiere formar periodistas, sino una posición crítica para sus
vidas, en todos los momentos que se presenten.
«No queremos enseñar a los niños a ser
periodistas, así como por el hecho de enseñarles a codificar no intentamos que
sean expertos, sino que forma parte de la alfabetización múltiple. El fenómeno
de nativos digitales es confuso, porque haber nacido en la era
digital no significa que tengan conocimientos, sino justamente que necesitan
una educación mediática para poder ser críticos».
La
formación académica es de suma importancia, pero de la manera que sin duda lo
hacen en Finlandia. Adoptar estos métodos de aprendizaje puede llevar muchos
años, pero en Colombia, se implementan unas que otras por diferentes razones:
La cultura, los padres de familia, el tiempo, las instituciones educativas y
demás.
A grandes rasgos, los textos analizados nos permiten
comprender la esencia de la educación finlandesa y las razones por las cuales
se etiqueta como una de las mejores del mundo. Para comenzar, la educación
finlandesa se caracteriza por ajustarse a las necesidades actuales, es decir, a
las exigencias de la globalización y de las “sociedades del conocimiento”. Para
hacerlo, uno de los aspectos que llama la atención, es que el currículo
finlandés se orienta en promover la “alfabetización digital” y el uso de los
medios de comunicación para fomentar “el aprendizaje permanente” en los
estudiantes, frente a las nuevas tecnologías que conocemos actualmente.
En esencia, para operacionalizar lo anterior, el sistema
educativo tiene como metas de formación que sus estudiantes sean críticos con
la información que propician los medios, aprendan a ser comunicadores del
conocimiento, adquieran competencias digitales, expresar ideas, emociones y
sentimientos de forma regulada y apropiada y entienda el significado que posee
la información que proporcionan los medios de comunicación. Por supuesto, estos
aspectos se trabajan durante el ciclo de primaria. Durante el ciclo de
bachiller, se formar en los jóvenes la ciudadanía y el espíritu emprendedor
activo, el desarrollo sostenible, la seguridad y el bienestar, la identidad
cultural y el reconocimiento de otras culturas, las competencias en los medios
y construir significados con respecto al papel de la tecnología sobre el
funcionamiento de la sociedad.
Pero, ¿por qué la educación finlandesa se enfoca en
promover la alfabetización digital? Esto, porque muchos de los trabajos que se
conocen en la actualidad requieren saber usar las TICs, puesto que en la
actualidad nos desenvolvemos en un contexto global, en donde la conexión, la
construcción de conocimientos y el manejo de la información se ha vuelto
relevante. Pero, más que todo, es importante que los estudiantes aprendan a
usarlas para evitar ser excluidos de la “brecha digital”, la cual se refiere a
aquella brecha que puede existir entre los individuos, los hogares o los
niveles socioeconómicos en asociación a sus posibilidades de acceder a las
TICs, lo que trae muchas veces desigualdad e inequidad para acceder a la
información y al conocimiento, y consecuentemente, a largo plazo reduce las
posibilidades de hallar un empleo altamente remunerado.
Por consiguiente, a raíz de las TICs, surge lo que hoy se
conoce como alfabetización
digital, que es en la actualidad un desafío moderno del sistema
educativo para fomentar en los aprendices la capacidad de analizar, organizar,
evaluar y entender la información haciendo uso de las tecnologías digitales.
Además, a los aprendices de hoy se les denominan “nativos digitales”, lo cual hace referencia
a aquellas personas que nacieron y se desarrollaron con el uso de la
tecnología; haciendo estos instrumentos indispensables para su cotidianidad.
Por esto, la educación del milenio tiene como reto formar en ellos las
“competencias digitales”, es decir, desarrollar en los jóvenes una serie de conocimientos,
habilidades y actitudes asociadas al uso efectivo de la información. Esto, con
el fin de saber manipular la información digital, y consecuentemente, construir
nuevos conocimientos y descubrimientos que fomenten el desarrollo sostenible.
